Pénjamo

Con INAEBA, cumple el sueño de ser maestra

Actualmente, María se dedica a lo que desde niña soñó e imparte asesorías educativas en los niveles de alfabetización, primaria y secundaria.

Redacción

Pénjamo, Guanajuato, a 18 de abril de 2021.- María Candelaria Medel Zavala ha dedicado más de 30 años a la docencia y en el Instituto de Alfabetización y Educación Básica para Adultos (INAEBA) ha podido hacer realidad su sueño de poder apoyar a niñas, niñas, jóvenes y adultos a través de la educación.

Ella nació en La Granjena, comunidad del municipio de Pénjamo, donde recuerda que, de niña las oportunidades para estudiar eran pocas, pues las escuelas que había solamente ofrecían hasta tercer grado de primaria; después debían desplazarse a la cabecera municipal para continuar con sus estudios.

Sin embargo, su papá no la dejó y tuvo que conformarse con apoyar a su mamá en las labores domésticas; pero su deseo por estudiar fue más fuerte.

Cuando cumplió los 20 años de edad, María retomó sus estudios de primaria y secundaria en INAEBA, donde obtuvo cada uno de sus certificados; la preparatoria la cursó de manera abierta, estudiando los sábados.

“Yo tenía la idea de ser maestra desde que estaba la primaria, porque tuve una maestra que nos inculcaba mucho el pensar qué es lo que queremos hacer, qué queremos lograr en la vida, entonces a mí se me quedó muy grabado que yo quería ser maestra, porque yo la veía a ella con el afán que nos ayudaba, nos motivaba”.

Posteriormente, ella estudió la Licenciatura en Pedagogía, para después cursar la Licenciatura en Preescolar; pero María quería más y cursó la maestría en Técnicas Adecuadas a la Educación Básica, en la Universidad Politécnica Nacional.

“La educación ha sido importante para mí, porque logré mis metas; que, aunque siento que lo logré ya cuando estaba grande, ahora puedo decir que me gusta mi trabajo y hago lo que me gusta, es lo que yo quería”.

Al interior del INAEBA, María se ha desempeñado como aplicadora de exámenes, técnica docente y actualmente como asesora, brindando atención a las y los guanajuatenses que lo requieren en los

niveles de alfabetización, primaria y secundaria; esta labor le da la satisfacción de dedicarse a lo que soñó desde niña.

“Yo les digo a mis alumnos que sí se puede, que aprovechen su juventud porque yo me enfrenté a muchos retos y ustedes tienen ahorita todas las armas en sus manos para salir adelante; en un futuro les va hacer falta la educación y se van a dar de topes en la pared por no haberlo hecho”.