Irapuato

RELATAN VIDA DE GENARO ACOSTA EN EL IRAPUATO ANTIGUO

En el libro dejo memorias escritas sobre su vida durante el Siglo XIX

 Irapuato, Gto. 29 de agosto del 2021.- La forma de vida de habitantes de la Congregación de Irapuato a mediados del Siglo XIX quedó guardada en las memorias escritas por Genaro Acosta en 1909.

Ante esto Jorge Conejo, investigador del Archivo Histórico Municipal, compartió que la dependencia cuenta con una copia del libro “Colección de Notas Tradicionales y acontecimientos que tuvieron lugar en principios del siglo XIX a la fecha en Irapuato”.

El libro relata la experiencia de vida del autor a partir de la década de 1850 y las memorias de los adultos mayores de la época, relatos que pasaron de generación en generación y que cuentan la historia del Irapuato Antiguo.

“En este libro, nos va a remitir a principios del siglo XIX, desde acontecimientos que tiene que ver con el inicio de la Guerra de Independencia y algunos personajes que estuvieron presentes en estos acontecimientos, como José de Iturbide, Miguel Hidalgo y también, va narrar muchos hechos de la defensa y problemas que hubo en Irapuato en estos años”, detalló el investigador.

El libro, fue escrito en el marco del Centenario de la Independencia de México, en la que Irapuato tuvo participación, según recuerdos de hombres y mujeres que vivieron en la Congregación durante esa época.

“Nos habla un poco de la defensa en tiempos de la Independencia, de que en ese momento Irapuato fue muy atacado por grupos Insurgentes y que, dado eso, se decidió fortificar la ciudad, pero todavía era una Congregación”, agregó.

De acuerdo al relato de Genaro Acosta, había una línea fortificada que rodeaba la ciudad, que pasaba por los Barrios de San Miguel, el Señor de la Salud, Santa Ana, Santiaguito, entre otros; contaba con fuertes sobre los que se colocó artillería para defenderse de ataques de guerrilleros.

Las memorias del irapuatense relatan que la principal actividad de la Congregación se basó en la agricultura, pues alrededor de la ciudad abundaban cultivos de frijol, garbanzo, chile y, muchos años después, se explotaría ampliamente la fresa, que hoy, es la frutilla típica del municipio.