Salamanca, Gto. Con el objetivo de prevenir encharcamientos e inundaciones durante la temporada de lluvias, el Comité Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Salamanca (CMAPAS) mantiene en operación y constante monitoreo la infraestructura pluvial de la ciudad, especialmente los cárcamos, que desempeñan un papel fundamental para el desalojo del agua de lluvia.
Un cárcamo pluvial es una estructura subterránea diseñada para captar el agua que se acumula en distintos puntos de la ciudad y bombearla hacia canales, drenes o cuerpos receptores, evitando que permanezca estancada en calles, avenidas y pasos a desnivel.
Actualmente, CMAPAS opera 28 cárcamos, de los cuales 22 son pluviales y 6 sanitarios, todos en condiciones adecuadas de funcionamiento.
Como parte de las acciones preventivas previas al inicio de la temporada de lluvias, CMAPAS realizó trabajos de drenado y limpieza integral en las fosas de los cárcamos, además de mantenimiento preventivo a equipos de bombeo, tableros de control y sistemas eléctricos, garantizando que la infraestructura estuviera lista para atender las precipitaciones.
Asimismo, el organismo lleva a cabo de manera permanente labores de limpieza en bocas de tormenta y drenajes, retirando semanalmente alrededor de 96 metros cúbicos de residuos, equivalentes a más de 100 toneladas de basura, lodos y material vegetal, que podrían afectar el funcionamiento de la infraestructura pluvial.
Entre los residuos que con mayor frecuencia obstruyen el sistema sanitario se encuentran el papel higiénico, las toallas sanitarias y la grasa de alimentos. En las bocas de tormenta predominan hojas, tierra, cartón e incluso objetos de gran tamaño como polines, los cuales son arrastrados por la corriente durante las lluvias.
Finalmente, CMAPAS hizo un llamado a la ciudadanía a evitar tirar basura en la vía pública, mantener limpias las coladeras cercanas a sus hogares y depositar correctamente los residuos, ya que la prevención de inundaciones es una tarea que requiere la participación de todos.
“Mantener limpias nuestras calles y coladeras ayuda a que el agua fluya adecuadamente hacia los cárcamos, reduciendo riesgos de encharcamientos e inundaciones. La participación ciudadana es fundamental para proteger a Salamanca durante esta temporada de lluvias.”

