León

Ana “La China” Frías: 30 años de disciplina, pasión y legado en las canchas lasallistas

El voleibol ha marcado la vida de Ana Isabel Frías Herrera. En las canchas encontró su vocación, su proyecto de vida y una forma de formar generaciones de deportistas. Con más de tres décadas como entrenadora de los equipos representativos de este deporte en la Universidad La Salle Bajío, “La China” Frías recibió el reconocimiento de la ciudad de León como una de las 12 mujeres líderes en el deporte, en el marco de la firma del pacto “Mujeres León 450, Unidas por el Deporte”, iniciativa que impulsa entornos deportivos inclusivos, seguros y con equidad de género.

El reconocimiento fue recibido de manos de la Mtra. Alejandra Gutiérrez Campos, Presidenta municipal de León, y de Isaac Piña, Director general de COMUDE León. En representación de la Universidad, y para acompañar a la galardonada, asistieron el Hno. Roberto Medina Luna Anaya, Vicerrector de Bienestar Universitario; y Alejandro Stefanoni, Coordinador de Deportes.

Este galardón no es fortuito, pues la trayectoria de Ana Frías se remonta a una historia que inició con un sueño de infancia. Tenía siete años cuando presenció los Juegos Olímpicos de México 1968 y descubrió el voleibol. Aquella imagen marcó su destino: “Yo dije: voy a estar en una selección nacional”, recuerda en entrevista. A los 14 años recibió el llamado a la Selección Nacional de Voleibol y comenzó una etapa que la mantuvo durante casi una década en el representativo nacional.

Durante esos años participó en competencias internacionales como Juegos Panamericanos y campeonatos mundiales. En varios torneos obtuvo distinciones como MVP y mejor acomodadora; pese a que, según ella misma recuerda, “era la jugadora más bajita del equipo”; pero su salto, su pasión y determinación compensaron cualquier desventaja física.

La disciplina que adquirió en la selección, bajo la guía de un entrenador coreano, forjó su carácter deportivo:

“Entrenábamos ocho horas al día. Él nos llevaba al límite y nos enseñaba, con mucha disciplina, que siempre se puede dar más”, explicó.

Esa filosofía acompañó toda su carrera, primero como jugadora profesional en Japón y después como entrenadora en la entonces UBAC, que ocurrió en 1990, casi por casualidad, ya que un compañero la invitó a cubrir la vacante de entrenadora de voleibol. “Yo pensé que sólo sería un semestre”, recuerda con una sonrisa. Ese semestre se convirtió en más de 30 años dedicados a la formación de equipos femeniles y varoniles en preparatoria y universidad donde dejó un gran legado.

En ese tiempo, sus equipos conquistaron campeonatos, alcanzaron finales y participaron en universiadas y torneos nacionales. Sin embargo, para la entrenadora, los trofeos no representan el logro más importante.

“El deporte te da valores: honestidad, disciplina, compromiso y respeto. Lo más valioso es ver que tus alumnas siguen en el deporte y que crecieron como personas”, afirmó la también egresada de esta casa de estudios.

Su historia también incluye momentos retadores. Hace 13 años enfrentó un cáncer de matriz. Pero la China Frías asumió la enfermedad con la misma mentalidad que un partido decisivo. “Yo nunca pensé que me iba a morir. Siempre pensé que era como un juego a cinco sets y que lo iba a ganar”, señaló. Con el respaldo de las autoridades universitarias, llevó su tratamiento; aunado a su fortaleza personal superó la enfermedad y continuó con su labor formativa.

Hoy, muchas de las jugadoras que entrenó forman parte de equipos profesionales y ligas locales. Otras construyeron carreras fuera del deporte, pero conservan los valores que aprendieron en la cancha. Ese legado, afirma, representa su mayor orgullo: “Cuando uno sueña, los sueños se cumplen, pero hay que luchar por lo que se quiere”, concluyó.

Después de 30 años de historia deportiva, su nombre permanece ligado a la disciplina, la perseverancia y el espíritu competitivo que distingue al voleibol lasallista. El nombre de “La China” Frías pesa en las canchas y fuera de ellas; tanto que ingresó al Salón de la Fama del Voleibol de su natal Durango, como de Guanajuato.

¡Anita Frías, eres un gran Orgullo Lasallista!