Internacional

OMS aplaude decisión de la OMC a favor del empaquetado genérico de tabaco

El pasado martes 9 de junio, la OMC dio la razón a Australia al considerar que el empaquetado genérico de productos de tabaco en ese país no contravenía ninguna norma comercial, descartando así los argumentos con los que Honduras y República Dominicana intentaban que se le considerara ilegal.

Agencias

Ginebra; 11 de junio de 2020.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) calificó de “victoria decisiva para la salud global” la sentencia de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en la que se declara legal el empaquetado genérico de tabaco, tras una larga disputa entre Australia y países productores de cigarros y habanos.

La decisión de la OMC “es un gran paso atrás para la industria tabaquera“, al considerar que el empaquetado genérico “es parte de la estrategia para proteger a los ciudadanos de los perjuicios que causa el tabaquismo“, indicó este jueves Adriana Blanco, jefa del secretariado de la OMS para la Convención Marco sobre Control del Tabaco.

El pasado martes 9 de junio, la OMC dio la razón a Australia al considerar que el empaquetado genérico de productos de tabaco en ese país no contravenía ninguna norma comercial, descartando así los argumentos con los que Honduras y República Dominicana intentaban que se le considerara ilegal.

La decisión en última instancia del Órgano de Apelación de la OMC pone fin a un litigio iniciado en 2012 por los dos países latinoamericanos junto a Cuba, Indonesia y Ucrania, aunque estos tres países se retiraron del caso con anterioridad.

Una ley australiana en vigor desde el 1 de diciembre de 2012 establece que en el país solo pueden venderse paquetes de tabaco donde no aparezca ninguna publicidad, de un color homogéneo (verde oliva), mientras que la marca aparece escrita en una tipografía y en letra pequeña.

Estas reglas se aplican tanto a cigarros como a los puros y habanos, que eran el producto por el que Honduras y República Dominicana más temían, ya que consideran que la ley australiana afecta a su industria de alta calidad al impedirle diferenciarse de los productos de sus competidores.